En Van der Valk Hotel Assen, el área de juegos está estratégicamente integrada en el restaurante. Mientras los niños se entretienen, los padres pueden relajarse y permanecer más tiempo en la mesa, lo que se traduce directamente en una experiencia más tranquila y un mayor gasto. Una solución inteligente que combina hospitalidad y rendimiento comercial.
Concepto de juego cuidadosamente diseñado
El espacio ofrece una variedad de juegos, incluyendo una mesa interactiva donde varios niños pueden jugar al mismo tiempo, complementada con diferentes juegos de pared. En el centro se encuentra una pequeña casita, que brinda a los niños su propio lugar para jugar y explorar. Todos los elementos están fijos, son seguros y fáciles de limpiar: sin lápices ni papeles sueltos por el restaurante, sino una zona de juego clara e higiénica.
El panel de forex a medida está completamente inspirado en el entorno de Assen. Elementos como la estación y el paisaje natural se han integrado sutilmente en el diseño, contribuyendo a la experiencia visual del restaurante.
Más tranquilidad en la mesa, mayor gasto
El impacto en la experiencia del restaurante es inmediato. Los niños ya no se aburren en la mesa, lo que permite a los padres disfrutar más de su comida y sentirse más inclinados a pedir un café o un postre adicional. Al mismo tiempo, la zona de juegos central aporta orden y calma, sin materiales dispersos en el espacio.
«Gracias al área de juegos, los padres permanecen más tiempo, lo que genera un mayor consumo, como café, postres u otros productos. Al mismo tiempo, refuerza nuestra hospitalidad y nos posiciona como un verdadero restaurante familiar.»
De la espera a un momento de valor
Lo que antes era un momento de impaciencia se ha convertido en una parte valiosa de la experiencia en el restaurante. Las familias permanecen más tiempo, se sienten más cómodas y se marchan con una impresión mucho más positiva.