Crear una zona de juegos en una tienda, sala de espera, centro sanitario, restaurante u otro espacio público puede parecer sencillo. Unos cuantos juegos, algunos juguetes y un rincón libre, y los niños ya pueden jugar. ¿Verdad?
En la práctica, hay más aspectos que tener en cuenta. Una buena zona de juegos no solo debe resultar atractiva para los niños, sino que también debe ser práctica para la organización. Hay que considerar el espacio disponible, la limpieza, el mantenimiento, la supervisión y el uso intensivo diario.
¿Cuáles son los errores más comunes al diseñar una zona de juegos?
Hay cuatro aspectos importantes que conviene tener en cuenta: pensar que se necesita demasiado espacio, crear una zona de juegos que requiera mucha supervisión, elegir materiales difíciles de limpiar y utilizar demasiados juguetes sueltos.
1. Pensar que necesitas mucho espacio para crear una zona de juegos
Un error muy común es pensar que una buena zona de juegos necesita muchos metros cuadrados. Como consecuencia, a veces los espacios pequeños no se aprovechan en absoluto.
Sin embargo, incluso en una superficie limitada es posible crear una zona de juegos atractiva. Por ejemplo, se pueden utilizar juegos interactivos de pared o elementos de juego compactos fijados a la pared. De este modo, no solo se aprovecha el suelo, sino también el espacio disponible en las paredes.
2. Diseñar una zona de juegos que requiera supervisión constante del personal
Una zona de juegos está pensada para ofrecer a los niños un espacio propio donde puedan jugar. Si el personal tiene que explicar continuamente los juegos, recoger los juguetes o supervisar la zona, el espacio acaba generando trabajo adicional.
Por eso es importante tener en cuenta el juego autónomo desde la fase de diseño.
Los elementos de juego deben ser intuitivos y accesibles para los niños, sin que un empleado tenga que ayudarles constantemente. La distribución del espacio también juega un papel importante. Un diseño abierto y ordenado facilita, por ejemplo, que los padres y acompañantes permanezcan cerca y puedan mantener la zona de juegos a la vista.
3. Elegir materiales difíciles de limpiar
Mientras juegan, los niños tocan muchas superficies diferentes. Especialmente en lugares que reciben a muchas familias cada día, es importante tener en cuenta la limpieza y el mantenimiento desde el propio diseño.
Los materiales y elementos de juego con superficies fáciles de limpiar hacen que el mantenimiento diario resulte mucho más práctico.
4. Utilizar demasiados juguetes sueltos
Los juguetes sueltos pueden parecer una forma sencilla de equipar una zona de juegos, pero en un entorno profesional también pueden tener inconvenientes.
Las piezas se desplazan, se pierden o terminan fuera de la zona de juegos. Además, los juguetes tienen que recogerse y colocarse de nuevo con regularidad. En lugares con un uso intensivo, esto puede hacer que el personal pierda tiempo innecesariamente.
Por eso ofrecemos elementos de juego instalados de forma fija. Por ejemplo, juegos de pared, juegos interactivos y otros productos de juego que tienen un lugar fijo.
De este modo, la zona de juegos se mantiene ordenada y hay menos piezas sueltas que recoger o buscar. Especialmente en lugares muy concurridos, esto puede facilitar considerablemente la gestión diaria de la zona de juegos.
¿Quieres crear una zona de juegos en tu organización?
Cada espacio es diferente. En algunos casos solo hay disponible una pequeña pared o un rincón, mientras que en otros existe suficiente espacio para crear un entorno de juego completamente tematizado.
IKC desarrolla conceptos de juego profesionales que pueden adaptarse al espacio disponible, al público objetivo, al diseño interior y a la identidad visual de cada ubicación. Desde una solución de juego compacta a partir de aproximadamente 1 m² hasta un entorno de juego completo.
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