En Heliomare, en Heemskerk, la educación, la rehabilitación, la actividad física y el deporte se unen para niños y jóvenes de entre 0 y 20 años. Para hacer que la sala de espera fuera más atractiva y acogedora para los niños, se transformó por completo una gran pared que hasta entonces no se utilizaba.
Un parque lleno de color en la pared
Con una enorme pared de Forex se ha creado un mundo completamente nuevo. Ciervos entre la vegetación, pájaros, nubes y una encantadora pequeña ciudad al fondo transmiten la sensación de disfrutar de un bonito día en el parque. De este modo, la pared no solo aporta color al espacio, sino que también crea de inmediato un ambiente más cálido y lúdico.
El diseño incorpora dos juegos de pared de IKC: Memory y el juego de pared Dresscode. Mientras esperan, los niños pueden jugar y descubrir de forma autónoma, sin piezas sueltas que puedan quedar esparcidas por la sala.
Jugar a la vista de los padres
También se ha pensado cuidadosamente en la ubicación. Los juegos se encuentran cerca de un banco de la sala de espera, lo que permite a padres y acompañantes supervisar fácilmente a los niños mientras juegan.
Para Heliomare, esto se traduce en una sala de espera atractiva y práctica: más oportunidades de juego para los niños, menos piezas sueltas y más tranquilidad y orden.
En el futuro
La nueva pared es un primer paso. En el futuro, Heliomare quiere seguir desarrollando este concepto e incorporarlo en distintos lugares del edificio.
''La nueva sala de espera ofrece una cálida bienvenida a nuestros niños, jóvenes y padres. Los niños se entretienen con los juegos mientras esperan su cita. La alegre pared crea un ambiente agradable y acogedor en la sala de espera para niños, jóvenes, padres y empleados.''